Esta raíz es mejor que el ibuprofeno, elimina la inflamación, dolor de rodilla y mucho más

Además de ayudarnos a combatir la degeneración ósea y reducir la inflamación, tanto la cúrcuma como la miel nos ayudan a fortalecer nuestro sistema inmunitario.
Dicen los entendidos en medicina natural que la sencilla combinación de cúrcuma y miel no tiene precio. Se trata de un remedio lleno de antioxidantes, vitaminas y enzimas que actúan como un gran antiinflamatorio natural.

Si en tu día a día sufres dolores articulares o padeces desgaste óseo, no dudes en introducir en tu dieta esta maravillosa combinación.
A diferencia de los analgésicos, antiinflamatorios o antibióticos que tomamos para reducir el dolor y hacer frente a las infecciones, consumir cúrcuma y miel no nos traerá ningún efecto secundario. Nuestro hígado y nuestra flora intestinal no se verán afectados.

A continuación te comentaremos más acerca de los grandes beneficios de estos dos componentes naturales que no deben faltar en casa.

Cúrcuma y miel, un remedio milenario

Basta con una cucharada al día de cúrcuma y miel para cuidar de tu salud.

Ahora bien, es importante saber que para percibir mejoras en caso de padecer artritis o artrosis debemos ser constantes en el tratamiento. Lo ideal es tomarlo al menos durante dos semanas seguidas.

Si bien es cierto que la cúrcuma tiene una larga tradición en países asiáticos, a día de hoy podemos encontrarla casi en cualquier sitio.

Existen numerosos estudios médicos que avalan sus principios activos y medicinales para tratar diversas dolencias.

Gracias a su poder antioxidante, la cúrcuma está considerada como un remedio natural muy recomendable para combatir la inflamación y para prevenir enfermedades como el Alzhéimer.

Veamos ahora cómo puede ayudarnos la combinación de un poco de miel con cúrcuma.

Un remedio antiinflamatorio

La curcumina junto con la miel evitan la liberación de ”eicosainodes”. Estos componentes actúan como mediadores de la inflamación y promueven a su vez la acumulación de prostaglandinas.

Tanto la cúrcuma como la miel son dos elementos naturales efectivos para disminuir la degeneración ósea. Lo hacen controlando la liberación de ciertas proteínas que cursan con la inflamación y el deterioro tanto del hueso como del cartílago.

La cúrcuma y la miel actúan de un modo similar a como lo hacen los medicamentos esteroideos y no esteroideos.

Tanto la miel como la cúrcuma reducen la histamina en nuestro organismo y elevan la cortisona natural para combatir todo proceso inflamatorio sin ningún efecto secundario.

Remedio con cúrcuma y miel

Ingredientes

  • ¼ taza de miel de abejas (25 g).
  • 1 cucharada de cúrcuma en polvo (10 g).

Preparación

Lo más importante es encontrar una miel que sea orgánica para que conserve sus propiedades intactas. En ocasiones, las que nos venden en los supermercados contienen demasiado azúcar y nos puede traer más riesgos que beneficios.

Coloca 100 gramos de miel pura en un frasco de cristal y agrega una cucharada de cúrcuma.

Mezcla bien y toma cada mañana una cucharada de esta combinación maravillosa. Si tomas medicamentos anticoagulantes, es mejor consultar con tu médico antes de introducir la cúrcuma en tu dieta.

¿Cómo ayuda la cúrcuma a la artritis? Entre sus principales beneficios resalta su propiedad antiinflamatoria, la cual interviene en el organismo ayudando a disipar la inflamación de las articulaciones producto de condiciones como la artritis. Este efecto antiinflamatorio fue estudiado en Italia, demostrando que el dolor y la rigidez de los pacientes con osteoartritis disminuyó 58% al tomar cúrcuma.

Además, la cúrcuma tiene efecto analgésico, que permite aliviar el dolor de la artritis y hacer que la persona pueda recuperar la movilidad de sus articulaciones por la ausencia del malestar. Asimismo, antes de comenzar a explicar cómo tomar cúrcuma para la artritis, es importante tener claro que no es lo mismo que el curry, de hecho, de la cúrcuma se hace el curry.

Existen muchas maneras de tomar cúrcuma para la artritis, pero la más común de ellas es el consumo de cúrcuma en suplementos. Estos suplementos puedes hallarlos en herboristerías, tiendas naturistas o farmacias y se trata de cápsulas que contienen una dosis concentrada de cúrcuma. Lo ideal es que la cantidad diaria que se deba tomar sea indicada por un médico. No se recomienda excederse de 1500 mg al día, por lo que muchos expertos recomiendan ingerir tabletas de 500 mg tres veces al día: mañana, mediodía y noche.

Otra manera de aliviar la artritis con esta especia es preparando un té de cúrcuma. En esta ocasión se recomienda combinar la cúrcuma con el jengibre para obtener resultados antiinflamatorios más potentes. Preparar té de cúrcuma es muy sencillo, solo se debe echar dos cucharadas de cúrcuma y dos de jengibre, ambos molidos, en dos tazas de agua hirviendo. Una vez que la preparación haya reposado durante 20 minutos, se cuela y se agrega miel para endulzar. Una taza al día será suficiente.